MEKNES– CEUTA
3 De noviembre
Nuestro último día en Marruecos, que en principio será tranquilo también nos dará alguna sorpresa.
En principio el programa del viaje contempla visitar las ruinas romanas de Volúbilis y el “pueblo azul“ Chefchaouen.
Como en anteriores periplos, el grupo de Cataluña excepto Carlos y Noemí, se adelanta para poder hacer el largo regreso a sus hogares mas descansado, Pepe les acompaña para hacer el paso de frontera y demás.
Por las llamadas que recibimos de España nos adelantan que el paso del estrecho está con temporal y amenazan con cortar la comunicación de ferrys.
Esto provoca, una vez mas hacer una última etapa de infarto para no quedarnos “tirados” en Ceuta. Debemos anular las visitas previstas y lanzarnos rumbo norte sin descanso. Por enésima vez veo truncada mi visita a Volúbilis, en fin, ya tengo excusa para volver a Marruecos.
Algunos de nuestros viajantes deciden arriesgarse y parar para hacer sus últimas compras, los demás llegamos a la aduana, la pasamos en tiempo record, esta vez nos miran mas en la zona española, el Rey Don Juan Carlos
va a visitar en breve la plaza y se han extremado las medidas de seguridad.
Según se va saliendo del paso fronterizo todos directos al embarque, la incertidumbre estará presente hasta el final, pues no sabemos si cabrán todos nuestros coches en el barco. Finalmente entramos todos y nos encontramos con el grupo “lanzadera” de catalanes. Solo los que han decidido parar a comprar se quedan fuera, pero pueden coger el siguiente sin problemas, eso sí, unas horas mas tarde se “cerró” el estrecho durante largas horas.
Ya estamos en España, todo el grupo de personas y coches en buen estado y con una nueva experiencia apasionante vivida en África que nunca olvidaremos.
Agradecemos a todos los viajeros el buen humor reinante en toda la singladura, su colaboración y comprensión.
Por lo vivido estos intensos días entendemos que nuestro objetivo de colmar las expectativas de aventura de todos está cumplido.
Con la tranquilidad de que el Sur siempre estará ahí quedamos a la espera de que llegue la próxima oportunidad de perdernos en su mas profundo y recóndito embrujo.
Creado por Juan Campllonch