LAGOS TISLI E ISLI - MEKNES
2 De noviembre
Las primeras luces atraviesan la tela de nuestras tiendas, es hora de levantarse. Aunque hace frío no hay viento, cosa que se agradece.
Al salir de la tienda admiramos la belleza del lago que hemos tenido de “compañero” esta noche, observamos que la vegetación es mínima. Comienza la recogida del campamento y el desayuno, Santi, fiel a su costumbre, prepara un café que quita el sentido.
Es la hora de partir, algunos viajeros se han retrasado, por lo que quedamos en que, acompañados de uno de nuestros vehículos, “nos darán caza” por el camino.
Antes de llegar al asfalto, de forma sorprendente, Pepe rompe un amortiguador de su Patrol, por lo que de este modo, quedan establecidos los dos grupos de rigor. Al quedarse a sustituir la pieza se reagruparán los rezagados.
Empezamos el descenso por carreteras de montaña, el paisaje es precioso, bosques de cedros y pinos a ambos lados de la carretera.
En Kenifra paramos algunos coches a repostar mientras el resto continúa hasta la siguiente estación para agilizar el trámite.
Nos reagrupamos en la segunda área de servicio, donde hacemos una parada de descanso, algunos pagan 25 dh, porque les laven el coche, otros toman algo en la cafetería.
El siguiente descanso será ya en el bosque de cedros junto a Azrou, donde se encuentra el centenario cedro de Gouraud, fulminado por un rayo hace años.
Marruecos sigue progresando, en el punto donde se encuentra el citado cedro están construyendo casetas de venta de souvenirs y mesas y bancos estilo merendero.
Aprovechamos dichas mesas para comer, eso sí, con sumo cuidado, los monos que habitan el bosque están atentos a cualquier descuido.
La comida se torna agradable, el entorno es precioso y los macacos dan un toque de gracia al momento.
Mientras el primer grupo está con los postres, aparece el segundo grupo, después del encuentro e intercambiar las impresiones de la mañana quedamos en vernos en el hotel Zaki para ir a la cena de despedida.
El primer grupo llega a Meknes sobre las 16 horas, tenemos tiempo libre hasta las 21 h., nos da tiempo a descansar y visitar la plaza y la medina de una de las 5 ciudades imperiales de Marruecos: Meknes.
Cada uno por su cuenta vamos cogiendo petit-taxis para la visita. La ciudad es muy bonita y con mucho encanto, la medina por ser viernes, festivo musulmán, está muy tranquila con la mayoría de los puestos cerrados.
Son las 21 h y estamos todos para ir al restaurante típico que hemos concertado para celebrar la cena de despedida del viaje, ya que mañana temprano saldrá el grupo de Cataluña para hacer su largo regreso a casa más llevadero.
El restaurante no está mal, unos músicos amenizan la velada y la comida está deliciosa y es abundante, pero...., estamos en Marruecos, nos ponen muy apretados en las mesas y no es el palacete que nos habían prometido, aún les queda mucho camino por recorrer......
Para terminar, unas copas y baile en la discoteca del hotel, mucho ambiente en el local, un buen rato de fiesta.
Creado por Juan Campllonch