ALGECIRAS- FEZ
26 de Octubre
Habitual temprano amanecer, el ferry no espera a los perezosos, a las 7 de la mañana ya están nuestras máquinas en las “tripas” del buque y nosotros aprovechamos para llenar las nuestras con un café y algún dulce.
Al llegar a Ceuta habrá cambio de planes para el paso de la frontera, tres vehículos tendrán que dirigirse al taller mas cercano, pues aunque sus síntomas no son muy preocupantes, mejor es asegurarnos de que sus fugas de aceite, ruidos extraños y demás, no entrañan ningún riesgo que trunque el viaje a sus propietarios, finalmente pudieron hacer el viaje sin contratiempos.
La aduana cada vez nos sorprende mas, mejor y mas organizada y dando prioridad a los grupos, algo no ha cambiado, al ver que somos tantos, unos aduaneros se pasan la “bola” a otros finalmente un mando pone orden y nos pasan a una oficina, Antonio, con su chapurreo de árabe cae bien a los policías Marroquíes y el trámite se hace bastante rápido, es de agradecer, pues no es fácil pasar 19 vehículos y 43 personas, también ayudó una propina para los dos funcionarios.
En menos de una hora estamos en MARRUECOS, una vez nos hemos reunido todos, partimos rumbo sur, en nuestra etapa de aproximación aprovecharemos a vistar, algo que hasta ahora se nos había resistido en los viajes de Al Maridian, visitar la fascinante y asombrosa medina de Fez, patrimonio de la humanidad.
El viaje se desarrolla sin incidentes, una alto en el camino para tomar un tentempié, lo hacemos junto a una escuela, momento que aprovechan algunos para dejar su material escolar, Alfonso, Juanmi, Olga, Edu….unas fotos con los peques del cole y todos contentos con el nuevo material y juguetes, siempre es gratificante la sonrisa de los niños.
Continuamos ruta para unos kilómetros después, parar a comer, la hacemos en el pantano de otras ocasiones, no deja de sorprendernos el contraste del azul del agua con el casi amarillo de las montañas que lo rodean.
Llegamos al hotel y en media hora organizamos unos taxis que nos llevarán a la medina, el guía muy “profesional” no olvida ninguna de las visitas, venta de alfombras, piel, medicina natural…. Resulta emocionante caminar en calles tan estrechas entre burros, puestos de artesanos, comestibles y un sin fin de artículos de lo mas variopinto.
Ya casi acabada la visita nuestro magnífico guía desaparece, tomando las riendas otro paisano con menos tablas, algo nos suena raro y pedimos que nos saque de la medina pues la vista se ha terminado, al principio se niega pero como quería cobrar no le quedó mas remedio, una vez todos fuera la policía se encargó de pedir los taxis y todos directos al hotel.
Una cena y un digestivo rápido nos avisan de que hay que descansar, mañana ya tendremos nuestra primera salida de asfalto al desierto, nuestro objetivo está cerca.
Creado por Juan Campllonch